La SEV convertida en un pantano de corrupción.
Por: Jorge Tolentino García.
La Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) está en medio de una crisis monumental, una verdadera lucha libre entre la gobernadora Rocío Nahle y la secretaria Claudia Tello, con Elías Calixto como el rudo de la función. La situación no es solo de nombramientos cuestionables y decisiones opacas; es un pantano de corrupción que llega hasta las entrañas de la institución.
El intento de imponer a Fidel Ronzón, ligado a Marcelo Montiel, como director del COBAEV sin el consentimiento de Nahle, fue la gota que derramó el vaso. Pero esto es solo la punta del iceberg. Desde la llegada de Tello, la SEV ha sido un desfile de funcionarios panistas, yunistas y hasta algunos con simpatías priistas, generando indignación en las filas de Morena. ¿Traición? ¿Simulación? La respuesta es un rotundo sí.
Las redes sociales arden con la indignación. Los comentarios denuncian a directores de bachillerato y telebachillerato como «delincuentes», cómplices de Calixto, involucrados en extorsiones a jubilados, entrevistas grabadas bajo presión, y manipulaciones sindicales. Se habla de plazas vendidas sin exámenes de oposición, con la sombra de un partido político operando en las sombras. La incompetencia de Tello es evidente: la deuda con las medallas de jubilación a maestros, su desconocimiento de los protocolos de la SEV, y la cuestionada directora de educación indígena, reflejan una falta de liderazgo y gestión alarmante.
La situación trasciende a los personajes principales. Se ha creado una cultura de impunidad, donde la corrupción se ha enquistado en la estructura de la SEV. Puestos se compran y venden, la meritocracia es una broma, y la justicia, una quimera. El pueblo veracruzano exige cambios radicales, una limpieza a fondo que erradique la corrupción y la incompetencia. La paciencia se ha agotado. Ya no son simples errores administrativos; es una guerra contra un sistema que se ha vuelto contra la educación de miles de jóvenes.
La pregunta no es si se limpiarán las cloacas de la SEV, sino cuándo. El tiempo juega en contra de la educación y el futuro de Veracruz. El pueblo exige justicia y una educación digna. El silencio ya no es una opción. Rocío Nahle no es Cuitláhuac García; ya no hay espacio para las mañas ni las simulaciones. ¡Que tiemblen los corruptos!