La Política es Así…

Por: Jorge Tolentino García.

-Esteban Ramírez Zepeta: Tu renuncia en Morena es inevitable. Ya piden tu cabeza por todos lados.

¡Ay, Esteban Ramírez Zepeta! El gran timonel de Morena en Veracruz, el que se creía dueño de la verdad absoluta y rey de la 4T veracruzana, parece que se equivocó de barco. El barco se hunde, capitán, y usted, más que dirigirlo, parece estar más ocupado en llenar sus bolsillos.

De pronto aparecieron por ahí como trescientos morenistas, ¡nada menos que trescientos!, que ya le pusieron el cascabel al gato. Señalando con el dedo acusador la imposición de candidatos, ¡la venta de candidaturas!, la corrupción sistemática… ¡una fiesta de trapitos sucios al aire libre! Parece guion de telenovela, pero es la cruda realidad.

La «Cuarta Transformación» que tanto pregonaban, va camino a convertirse en una Cuarta Decepción. Se habla a lo bajo de que a la gobernadora electa, Rocío Nahle, le están lloviendo piedras por todos lados. ¡Tiene un gran problema entre manos! Y no es cualquier problema, necesita limpiar la casa. ¡Ya es hora de una intervención urgente!

La “democracia interna” de Morena en Veracruz se está pareciendo cada vez más a un régimen dictatorial. Las voces críticas son silenciadas, a los disidentes les cae el hacha. ¿Qué le parece Zepeta, le suena familiar? El barco se hunde, estimado Esteban, por el peso del agua… y por la falta de credibilidad.

El sur de Veracruz ya anda con una campaña para destituirte ¡Qué barbaridad! Y su famoso “diálogo abierto”, suena más a la cantinela de un pájaro a punto de ser asado.

Ya déjese de echarle la culpa a las “divisiones internas”. El problema no son las diferencias de opinión entre morenistas, el problema es usted, estimado Esteban. Las acusaciones son graves y merecen una respuesta contundente. ¡Deja de echarle la culpa a un complot y enfrenta la música!

Deja de hacer el ridículo, renuncia. Si realmente eres un hombre de principios, como tanto dices, demuestralo con un acto que beneficie a tu partido, no con una obstinación que solo lo hunde más profundamente. Porque, créame, estimado Esteban, la mejor forma de superar las diferencias es… desaparecer del mapa… al menos, por un tiempo. Para evitar un daño mayor, la renuncia es la única solución. ¿No cree?