La Política es Así…

El PRI anda en busca de la fórmula secreta.

Por: Jorge Tolentino García

El PRI en Veracruz, ¡ay, el PRI!, anda como buscando la fórmula secreta para la eterna juventud, o al menos, para sobrevivir hasta el 2027. Después de la paliza del 2024, donde quedaron más secos que un chicharrón de tres días, se agarraron del clavo ardiendo y, ¡zas!, ganaron unas alcaldías en el 2025. Pero ojo, no fue por la brillante estrategia del Comité Estatal, no señor. Fue gracias a los «caciques» regionales, esos señores que mandan más que el mismísimo Alito Moreno en sus territorios. En Orizaba, Díez Francos, «El Emperador», puso a su candidato y, ¡voilà!, victoria priista. Ni el PRI, ni Morena, ni nadie le hace sombra al señor. En Perote, «el Tío Vini» les dio una clase magistral de cómo ganar, incluso con Palacio de Gobierno en contra. Y en Cosoleacaque… ¡ah, Cosoleacaque! Allí reina la dinastía Vázquez Parissi. Ponciano y Cirilo, esos hermanos que parecen sacados de una película de mafiosos, pero en versión política, barrieron con la competencia. Ni el polvo les vieron.

La verdad, el Comité Estatal del PRI se ve más perdido que un pulpo en un garaje. Adolfo Ramírez Arana, el «Fofo», se la pasó gastando millones en campañas que terminaron en fracaso. Su esposa, diputada local, seguramente le da buenos consejos, pero no fueron suficientes. El PRI pasó de ser la tercera fuerza a la quinta, un bajón que ni en las peores pesadillas lo hubieran imaginado. Ahora andan buscando a su mesías, alguien que los saque del atolladero. Muchos dicen que Díez Francos sería el indicado, pero el señor prefiere los negocios a la política de lodo. Así que todos los ojos están puestos en Ponciano Vázquez Parissi, el alcalde de Cosoleacaque, un hombre que sabe lo que es ganar, y ganar bien. Dicen que ya hasta le andan buscando chamba de secretario general, acompañado de Carla Canales, una regidora de Orizaba, para que le eche la mano. ¡A ver si con esta dupla logran algo!

Y mientras tanto, en el puerto de Veracruz, la alcaldesa Patricia Lobeira y el Almirante Abraham Eloy Caballero Rosas, director de ASIPONA, se dan la mano y se hacen ojitos. Trabajan juntos en las obras de la «Plaza del Heroísmo», y se ven felices como pericos en primavera. Una buena coordinación entre gobierno federal y municipal, que deja a todos contentos. Mientras tanto, el presupuesto para las obras portuarias está asegurado, gracias a las gestiones con la Secretaría de Hacienda. Más empleos, más dinero, más desarrollo… ¡Qué bonito es cuando las cosas funcionan! Aunque claro, eso de la coordinación y el trabajo en equipo no es algo que abunde en la política veracruzana, ¿verdad?

Pero bueno, la política es así, llena de sorpresas, de triunfos inesperados, de derrotas estrepitosas, de alianzas extrañas y de traiciones que te dejan con la boca abierta. Un día estás arriba, al día siguiente abajo, y al otro, ¡quién sabe! Lo importante es tener la piel dura, un buen equipo y, sobre todo, saber jugar el juego. Y si tienes un poco de suerte, mejor que mejor. Porque, como dicen por ahí, en política, la suerte es tan importante como la estrategia. Y a veces, hasta más. ¡Salud!