EL 2027 LE EMPIEZA A QUITAR EL SUEÑO A LA GOBERNADORA ROCIO NAHLE.
Por: Jorge Tolentino García.
¡Que bárbaro Veracruz! La cosa está que arde, más que tamal en diciembre. Resulta que la gober, Rocío Nahle, se vio en un jale bastante feo, una verdadera bronca dentro de su propio partido, MORENA. Parece que la creída, o sea, su orgullo, le jugó una mala pasada. Dicen que su forma de ser, tan directa, ¡zas!, prendió la mecha. Sus acusaciones de desfalco en la Secretaría de Salud, ¡qué bomba!, antes de las elecciones, dejaron a varios exfuncionarios del gobierno de Cuitláhuac García con el Jesús en la boca. ¿A poco serían los siguientes? La cosa estaba tensa, ¡ni se diga!
Pero, ¿quiénes le entraron al quite a la gober? Pues un grupo de exfuncionarios, los «cuitláhuistas», bien enojados porque los dejaron en la banca. Se sintieron como si les hubieran quitado el dulce antes de que lo probaran. Y se vengaron, ¡qué tal! La estrategia fue sencilla, pero efectiva: sabotear las elecciones municipales.
La operación fue tan callada como ratón en misa. Filtraron conversaciones de WhatsApp, movieron lana a diestra y siniestra, y armaron una campaña negra para desprestigiar a Nahle y a sus candidatos. ¡Una conspiración digna de película de acción! Y casi lo logran, ¡casi le dan un susto de muerte a la gober!
Pero como en las mejores novelas, ¡zas!, apareció un topo, un soplón, que les avisó a los de Palacio de Gobierno en Xalapa. La información llegó a los altos mandos y ¡puf!, la trama comenzó a destaparse.
¿Y Cuitláhuac García? ¿Será que fue muy buena onda o muy confiado? ¿Creyó que sus amigos le serían leales para siempre? En la política, carnal, la lealtad es como el chile, ¡pica y luego se acaba! Los amigos de hoy pueden ser los enemigos de mañana. ¡Así es la grilla!
La derrota en las elecciones municipales dejó a Nahle con un mal sabor de boca y una lista de nombres de los que la traicionaron, o mejor dicho, la dejaron en la lona. Dicen que la venganza es un platillo que se come frío, pero conociendo a Nahle, no creo que espere mucho. ¡Se viene una cacería de brujas que va a temblar hasta el suelo!
El futuro político de Nahle está en el aire. El 2027 se acerca, y si pierde el control del Congreso, ¡ay, nanita!, la cosa se va a poner fea. Su orgullo y las deslealtades podrían ser su perdición. ¡Qué chulada de historia!
¡A ver qué sigue!