Por: Isaac Torres González.
En Coatzacoalcos, la tierra del petróleo y… ¡de las jugosas ganancias familiares!, parece que la política y los negocios son dos caras de la misma moneda, o, mejor dicho, del mismo billete de 500. Amado Cruz Malpica, el alcalde, debe estar orgulloso: ¡su familia ha montado un imperio empresarial que haría palidecer a los Rockefeller! Empezamos con Raziel Tamayo Mortera, su hijastro, un verdadero gurú de los negocios. Este joven emprendedor, dueño del «Mono Informativo» (nombre tan original como su estrategia de negocios), se lleva un convenio publicitario tan jugoso que hasta Obama lo envidiaría. ¿Y el agua purificada que consume el Ayuntamiento? Pues de «SON», el agua viva, propiedad del mismo Raziel. ¡Qué casualidad!
Pero eso no es todo, amigos. Raziel, además de ser un magnate de los medios y el agua, maneja el Movimiento Artístico Cultural Contemporáneo (MACUCO), una agencia de publicidad y talentos que, curiosamente, recibe jugosos contratos del Ayuntamiento. ¿El secreto de su éxito? Un cargo adicional del 20% en todas sus compras, directo a su bolsillo. ¡Un genio de las finanzas! El erario público debe estar encantado de financiar su imperio.
Pero no nos quedemos solo con Raziel. Su primo, Irving Ordóñez, hijo de Ricardo X. Ordóñez Malpica (primo y suplente de Amado Cruz, ¡qué casualidad!), también está en la jugada. Su empresa, «GB Marketing Consultoría», la cual cubrió la campaña de Pedro Miguel Rosaldo, el presidente municipal electo que seguramente continuará dándole la fiesta del presupuesto. ¡Y adivinen quién compró los sofisticados equipos y la tecnología de «GB Marketing»? ¡El mismísimo Ayuntamiento! ¡Qué eficiencia!

Pero Irving no se queda atrás. También es dueño de Carnes Finas «San Juan de Coatzacoalcos,» con tres sucursales estratégicamente ubicadas para abastecer al Ayuntamiento y a sus empleados. Y para completar el menú, tiene el «Restaurant Gaoneras Grill», un lugar ideal para celebrar los éxitos del nepotismo. Ricardo Xicoténcatl Ordóñez Malpica, padre de Irving y candidato a regidor, debe estar muy orgulloso de su hijo y de su primo, el alcalde. ¡Toda una dinastía empresarial!
Así que ya saben, amigos. Si quieren hacer negocios en Coatzacoalcos, lo mejor es tener parentesco con el alcalde. Si no, prepárense para competir con un equipo que ya tiene el presupuesto, la publicidad y hasta el agua purificada asegurados. ¡El sueño americano, a la veracruzana! Y mientras tanto, el pueblo de Coatzacoalcos se pregunta: ¿cuándo llegará el agua potable de verdad, y no la de las ganancias familiares? ¿Será que el próximo alcalde tendrá la misma «visión empresarial» que el actual? El tiempo lo dirá. Pero por lo pronto, ¡que alguien le diga a Amado Cruz que ya es hora de una auditoría, y no una auditoría de esas «amiguitas»!
Claro que se puede invertir en Coatzacoalcos, solo basta tener visión y olfato empresarial…Claro, todo fue pagado por los dineros del H. Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Así, cualquiera es empresario exitoso.