-Urge la intervención de la gobernadora Rocío Nahle García.
Por: Jorge Tolentino García.
Coatzacoalcos, Ver., 29 de Junio de 2025. – Un nuevo capítulo de abuso de autoridad y corrupción ha manchado la imagen de la Policía Estatal en Coatzacoalcos. La denuncia ciudadana, que ha llegado a nuestra redacción, relata un incidente escalofriante donde la patrulla 3264 se convirtió en instrumento de extorsión y amenazas contra un ciudadano y su hermano menor de edad.

Según el testimonio, presuntamente los uniformados, con una prepotencia inaudita, detuvieron arbitrariamente a los hermanos en plena calle. Las palabras que siguieron, lejos de ser un acto de autoridad, fueron una clara muestra de la impunidad que parece reinar en algunos sectores de la fuerza pública: “Ya caminaste, ya te cargó el payaso. No hay de dos: o te mochas con diez mil pesos o te cargamos de mota y te doy pa’ tras”. Amenazas directas, explícitas y violentas que revelan la verdadera naturaleza de este acto.

La suerte quiso que un activista, el Lic. Marco Antonio, presenciara el suceso. Su intervención, junto con la de otros ciudadanos, impidió que la extorsión se consumara. Sin embargo, dijeron, la amenaza latente persistió, los policías advirtieron al detenido que cualquier denuncia tendría consecuencias graves para él y su familia. Este hecho no solo revela la falta de escrúpulos de los agentes, sino también la vulnerabilidad de la ciudadanía ante la impunidad.
El robo del celular, revisado y devuelto solo por su bajo valor, deja entrever la magnitud de la corrupción. ¿Hasta dónde llega la impunidad de estos agentes? ¿Cuántos otros casos de extorsión y abuso quedan en la sombra, sin ser denunciados por miedo a represalias?
Esta situación exige una respuesta inmediata y contundente por parte de la gobernadora Ing. Rocío Nahle García. La pregunta que surge es inevitable: ¿Qué acciones se tomarán para depurar a la policía estatal y garantizar la seguridad de los ciudadanos de Coatzacoalcos? La ciudadanía exige respuestas, exige acciones, exige justicia. El uniforme de la policía debe ser sinónimo de protección, no de terror.
La identificación de la patrulla 3264 es clave para que la ciudadanía pueda denunciar otros posibles casos de abuso por parte de estos elementos. Es imperativo que la sociedad se una y exija un cambio real en la forma en que opera la policía estatal. El silencio solo perpetúa la corrupción y el miedo. Es tiempo de alzar la voz y exigir un Coatzacoalcos seguro, libre de la impunidad y la extorsión. No podemos permitir que quienes deben protegernos, se conviertan en nuestra mayor amenaza. #Coatzacoalcos #PolicíaCorrupta #RocíoNahle #NoALaCorrupción #DenunciaCiudadana